Los cambios en las “backstops” o salvaguardas para Irlanda del Norte, obtenidas en un desesperado gesto por la primera ministra Theresa May en Estrasburgo en la noche del lunes para conseguir pasar este martes en la Cámara de los Comunes su proyecto de Brexit, “no alcanzan para que Gran Bretaña se vaya y las abandone sin el permiso de la Unión Europea”.
Este fue el análisis legal del procurador general del reino Geoffrey Cox, publicado en una carta de dos páginas.
La posibilidad de un triunfo del plan Brexit de Theresa May en el Parlamento se diluye y avanza un voto por el No acuerdo en el Día D para la historia del reino.

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Gran Bretaña no puede irse de las salvaguardas o backstops sin el acuerdo de la Unión Europea”, dijo el procurador general Cox, en el más esperado de los anuncios de un día histórico para Gran Bretaña.
”El riesgo legal continúa sin cambios”, aseguró Cox.

En la carta de dos páginas, Cox insiste que “si bien el reino puede quedar atrapado en las backstops”, la seguridad que May insistió en que eran “legalmente vinculantes” reduce el riesgo de que eso pase.

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La publicación se produjo una hora antes que el procurador vaya a la Cámara de los Comunes a presentar su análisis y acepte o no ser interrogado por los diputados, que deberán votar después de las siete de la tarde el plan de Brexit de Theresa May.

El anuncio de Cox fue un mazazo a las ilusiones de May de evitar una derrota en la votación del martes.
Para los diputados que iban a votar en contra esencialmente nada ha cambiado: “el acuerdo esta muerto” , dijeron dos diputados tories que votarán en contra en la Cámara de los Comunes.
En su jardín de enfrente toda la prensa del mundo está allí, instalada para ser testigo de un día histórico, a pesar de la tormenta Gareth, que azota el reino con sus vientos huracanados.

El procurador general del Reino Unido, Geoffrey Cox, declara ante la Cámara de los Comunes.
/ AFP

Los laboristas consideran que la estrategia del gobierno ha quedado destruida y con una primera ministra que debe defender su plan con escasas horas de sueño.
Una queja que también hizo pública el presidente de la Comisión Europea Jean Claude Juncker cuando se encontró en la mañana con los periodistas.
'¿Les cuento un secreto? No dormí a causa de Madame May'.

Así lo analizó Sir Keir Starmer, un prestigioso abogado labour y secretario en las sombras del Brexit, las dos páginas del procurador: 'La estrategia del gobierno está hecha jirones'.

El diputado conservador Dominic Grieve, ex procurador del reino y hoy en contra del acuerdo de May, dijo que él no creía que “las concesiones obtenidas por May permitan unilateralmente a Gran Bretaña abandonar las salvaguardas de Irlanda del Norte”.

Estas horas recuerdan la guerra de Irak, cuando el procurador general Lord Goldsmith fue presionado por el laborismo hasta que consiguieron hacerle decir que “la guerra era legal”.
Cox no cometió el mismo error.

El ejercicio de spinning de Theresa May en Bruselas fue digno del Nuevo Laborismo.
En una de sus secuelas más interesantes, duplicaron el número de páginas del acuerdo cambiando su tipografía para tratar de demostrar que había nuevos materiales.

Si May pierde el voto, el miércoles se debe votar el NO acuerdo y probablemente al día siguiente, un pedido de extensión del artículo 50 que puso en marcha el divorcio de la Unión Europea.

En medio de este caos, una posibilidad está renaciendo: que Gran Bretaña vaya a un segundo referéndum o no tenga Brexit ni se vaya de la Unión Europea tras este drama institucional, emocional, económico y social.

Londres, corresponsal

MAP

Fuente: Diario Clarín >> lea el artículo original