'Estoy bien, no estouy muerta. Estuve muy, muy a punto de dejar la Tierra. La buena noticia es que no lo hice. Tuve neumonía en ambos pulmones y también septicemia con todo lo que ello implica. Gracias por los buenos deseos y las cosas maravillosas que me habéis hecho llegar. Incluso los que no son grandes seguidores han dicho cosas buenas de mí. Todos sabemos que eso va a cambiar en cuando vuelva pero, de momento, es genial”.

Whoopi Goldberg ha esquivado una bala. Así lo confirmó a través de un video emitido en The View programa de televisión que presenta en la cadena norteamericana ABC y del que se habñia ausentado en las últimas semanas sin que hubiera un motivo aparente. Se llegó a especular con su participación en la gala de los Oscar, pero la realidad es que la ganadora de una estatuilla de la Academa por Ghost, lo ha pasado realmente mal.

Y el motivo no es otro que un grave problema de salud como consecuencia de una neumonía que también se complicó por una septicemia. A estas alturas estamos muy familiarizados con la neumonía, una inflamación de los pulmones, causada por la infección de un virus o una bacteria, que se caracteriza por la presencia de fiebre alta, escalofríos, dolor intenso, tos y expectoración, pero qué sabemos de la septicemia.

Qué es la septicemia

También conocida por como sepsis o síndrome de respuesta inflamatoria sistémica, se produce por la presencia de bacterias en la sangre, que conllevan infecciones que pueden ser potencialmente mortales. La septicemia está muy ligada a la neumonía pero no es la única manera de que se desencadene ya que puede producirse por la acción de otras bacterias o infecciones que nada tienen que ver con los pulmones, por quemaduras e incluso por traumatismos y alguno de sus síntomas, como indican desde el Grupo Recoletas, son los siguientes:

• Fiebre.

• Escalofríos.

• Respiración rápida.

• Frecuencia cardíaca elevada.

• Shock.

• Disminución de la temperatura corporal.

• Dimisión de la presión arterial.

• Confusión o delirio.

• Cambios en la estabilidad mental.

• Coagulación de la sangre.

• Disminución del gasto urinario o ninguna producción de orina en absoluto.

• Evacuaciones dolorosas.

• Dolor o molestias durante las relaciones sexuales.

• Sangrado entre períodos.

En cuanto a su prevención, lo ideal es respetar el calendario de vacunas y estar inmunizados contra la gripe haemophilus B, la cual consiste en la combinación de la vacuna contra la gripe y la vacuna contra la neumonía por estreptococo. En caso de que se produzca, lo normal es que sea necesario el ingreso en un hospital para controlar la infección a través de antibióticos, aunque en determinados casos puede ser necesario oxígeno, ventilación mecánica y transfusiones sanguíneas y plasma si hay anormalidades en la coagulación de la sangre.

Fuente: AS.com >> lea el artículo original