Si bien la discusión salarial docente se dará, como todos los años, en cada una de las provincias, este año la lupa se posará especialmente sobre la provincia de Buenos Aires, y por varios motivos.
En primer lugar, en la Provincia está casi el 40% de los alumnos del sistema educativo argentino (son 1.700.000 sobre un total de 4.800.000 en la primaria), con lo cual cualquier inconveniente en ese territorio impacta en casi la mitad de las familias argentinas.

Pero además el escenario electoral también juega, y mucho.
El gobierno de Cambiemos se expone en la Provincia a una de las principales batallas por los votos.
Y el conflicto docente siempre es un elemento a considerar para el “humor social”.
Cualquiera que tenga hijos en edad escolar sabe las dificultades que sobrevienen cuando se deben administrar las horas del día sin clases.

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Por eso desde el Gobierno de Vidal están preparando una serie de medidas que buscan neutralizar, de algún modo, el conflicto docente que –ya descuentan- arrancará el 6 de marzo junto al inicio de las clases.

En La Plata están convencidos que el Frente Gremial convocará a la huelga en los primeros días de clase, cualquiera sea la propuesta que le presenten en la paritaria.
Dicen que el líder de Suteba Roberto Baradel ya “blanqueó” su intención de ser diputado por el kirchnerismo.
Y que Mirta Petrocini, en los últimos años “le viene haciendo el juego”.
Consultado por Clarín, Baradel afirmó que no tiene en mente ser candidato ahora, aunque “no lo descarta en un futuro”.

El ministro de Educación Gabriel Sanchez Zinny y otros ministros en una paritaria docente del año pasado.
Nievas

Como sea, desde La Plata avanzan con una suerte de plan destinado a que la gente los apoye en un eventual conflicto docente. Lo primero es armar “mesas educativas distritales”, conformadas por concejales, consejeros escolares e inspectores, a las que invitan a la comunidad a debatir la política educativa oficial y la necesidad de garantizar que se inicien las clases el 6 de marzo.
Ya se hicieron más de 100 mesas y buscan alcanzar pronto a los 135 municipios.
Los gremios las califican como “mesas de Cambiemos” y dicen que “no convocan a la comunidad educativa”.

Desde el Ministerio de Educación provincial buscarán, además, que el debate educativo esté presente entre los temas que se debatan en los próximos “timbreos” que se encare desde el oficialismo. 

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La otra parte de la estrategia pasa por volver a ofrecer la cláusula gatillo, que ata el porcentaje de aumento docente a la inflación.
Ya fue implementada en 2017.
Desde el Gobierno dicen que ya ofrecieron para julio un 20% más cláusula gatillo y que los gremios lo rechazaron.
Baradel, en cambio, dice que por ahora nunca se habló de gatillo, y que es la opción que ellos reclaman, “siempre que les den a los docentes el 16% que perdieron el año pasado”.

Va a ser un año difícil. 

Fuente: Diario Clarín >> lea el artículo original