El pulso por la sucesión de la canciller alemana, Angela Merkel, al frente de la Unión Cristianodemócrata (CDU) ha polarizado a los conservadores germanos, acostumbrados a liderazgos fuertes y ahora divididos entre el continuismo y el giro derechista.

Hoy la jornada previa al congreso federal de la CDU reflejó la división interna reinante, incluso a escala de la cúpula del partido, inmersa en la última sesión preparatoria del plenario de mañana con sus 1.001 delegados, a los que corresponderá elegir a la nueva presidencia.

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